Hace unos años pensaba, ¡Qué profesión rígida elegí! La flexibilidad no tiene lugar en la abogacía. Las normas son una estructura ordenada que rige los distintos casos que pueden presentarse. ¿Todos? Los que se le ocurrieron al legislador al momento en que fue dictada la norma.  ¿Qué pasa con la realidad? La realidad es dinámica, flexible y cambia. ¿Puede el derecho seguir la dinámica de la realidad? Depende de como el abogado elija ejercer su profesión. La respuesta no siempre está en la norma. ¿Entonces? Si la respuesta no está en la norma ¿dónde puede estar? Fuera de la norma. La estructura limita las herramientas con las que se puede contar para encontrar una respuesta a las situaciones que nos presenta la realidad dinámica. ¿Que pasa si invierto la forma de analizar? Primero busco la solución y luego trato de encuadrarla en la norma. En el encuadramiento puedo utilizar la interpretación, casos similares, jurisprudencia, doctrina y el contexto. A lo largo de los años me di cuenta que las profesiones no son rígidas, la rigidez o flexibilidad depende de la persona que la ejerce. La flexibilidad permite la libertad de reinventarse y adaptarse a la dinámica de la realidad. El absolutismo, descarta lo diferente,  mientras que la flexibilidad toma de cada experiencia, situación o vivencia aquello que sirve al propósito buscado.  Hoy puedo decir que la abogacía no es tan rígida o mejor aun, parecería que se ha flexibilizado. ¿Por qué? ¿Qué produjo el cambio de concepto o definición? La realidad, el contexto, la vida han producido cambios en mi. El crecimiento y la incorporación de experiencias de situaciones atravesadas,  me ha permitido cuestionar las afirmaciones absolutas, aún las formuladas por mi. A veces buscamos adentro,  aquello que puede estar afuera,  o buscamos afuera,  aquello que puede encontrarse adentro. Luego de buscar la flexibilidad en el Derecho, la encontré dentro mio. Ello, me permitió encarar el ejercicio de cualquier materia llámese Abogacía, Maternidad, Hermandad, Amistad, Matrimonio, entre otras,  con la libertad que da la flexibilidad.  Cuestionar la perspectiva de  nuestros análisis, evaluaciones y razonamientos,  nos despoja de estructuras mentales limitantes y nos otorga libertad a la hora de pensar. Yo encontré dentro mio la flexibilidad necesaria para crear, innovar, investigar, analizar y reflexionar aun dentro de la Abogacía. Así, encontré una forma distinta de ejercer la profesión  de un modo flexible y didáctico que me permite disfrutarla plenamente.

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