Los domingos habitualmente subo una historia a IG. El espacio lo denomino un café una frase, aunque últimamente fui ampliando su contenido.
El domingo pasado propuse una consulta sobre el tema que le dió titulo a este artículo.
La historia fue vista por mas de 800 personas. Abogados y no abogados, porque la subí al IG de Rupturas Inteligentes.
Las opciones que propuse sobre el motivo de elección fueron:
1) el prestigio jurídico de ese abogado
2) o su presencia mas en los medios que en el estudio jurídico.
Y me acuerdo de un pequeño video que circula por las redes en donde la querida y prestigiosa Dra. Carmen Argibay concluye:
«Los juicios no se ganan en los canales de televisión sino en los tribunales».
Y eso nos lleva a la siguiente pregunta:
La parte que contrata a un abogado mediático, ¿tiene argumento jurídico para plantear en el caso o solo intenta instalar el tema en los medios para que la opinión pública influya en la decisión judicial?
¿Cómo juegan las normas de ética en la mediatización de los casos, en definitiva, de las personas involucradas?
¿Cuál es el límite para «ganar» un caso?
Que tengan una buena semana
Pdta: El 91% de quienes participaron en la encuesta eligió la opción 2).
