Soy consciente que uno debe elegir que batallas pelear para no entregar nuestra energia a situaciones o personas que no lo merecen.
Cuando alguién cruza un límite, cuando hablar puede evitar un daño y ayudar a alguien mas, el silencio no es opción.
Las situaciones abusivas generan impotencia e ira y cuando son legitimadas a partir de una resolución del poder judicial, peor aún.
Como abogados hemos naturalizado cuestiones que imponen hacer escuchar nuestra voz porque el silencio no es una opción.
El poder judicial tiene la obligación de impartir justicia, y en atención a que existen procedimientos reglados para ello, esa obligación debe estar contenida dentro de ese procedimiento a la hora de resolver planteos de las partes.
¿Cuando el poder judicial se aparta del procedimiento, el silencio es opción?
Estoy convencida que no lo es.
Y como abogada no comparto la queja, creo firmemente en utilizar las herramientas jurídicas que permiten llevar de nuevo la situación a lo reglado, porque de otro modo, no existe el orden imprescindible que impone el procedimiento.
Los recursos pueden ser una opción, la denuncia frente al Consejo de la Magistratura o los Colegios de abogados pueden ser otra opción.
Las leyes están para ser respetadas por todos, y los magistrados, no importa el fuero, no están al margen de esta circunstancia, pues son quienes imparten justicia en función de esas leyes.
Me resulta absolutamente vergonzoso tener que explicarle a un cliente que el Juez no respeta el procedimiento, porque si el juez no lo hace, que puede esperarse de la contraparte. Dar el ejemplo, es imprescindible.
Jueces tibios que no ejercen la función para la cual han sido dotados de la autoridad jurisdiccional, no son una respuesta a los requerimientos de la sociedad actual.
Jueces probos, comprometidos con su tarea, aquellos que realmente entienden y dignifican la función que desempeñan, no son lo común.
Creo que como abogados debemos hacer escuchar nuestra voz, porque somos nosotros quienes llevamos ante los tribunales los conflictos de nuestros clientes para que sean resueltos dentro de los procedimientos reglados.
Desde este lugar los convoco a unirnos en esta cruzada de no permanecer en silencio, naturalizando situaciones que contrarian el orden que requiere la sociedad por parte de la justicia y sus operadores.
Hagamos escuchar nuestra voz, esta actitud puede cambiarlo todo.
Que tengan un buen fin de semana.

ES PREOCUPANTE QUE LOS ABOGADOS NO ATIENDAN SU RESPONSABILIDAD POR SU INCAPACIDAD EN EL ESTUDIO DE LA NORMA DENTRO DE LOS PROCEDIMIENTOS JURÍDICOS, CONDENANDO A SUS CLIENTES A LA PERDIDA INNECESARÍA DE LOS PROCESOS. ES UNA LASTIMA QUE PROLIFEREN CADA VEZ MÁS ESTE TIPO DE ABOGADOS ANTE LA INCAPACIDAD DE LA SOCIEDAD QUE NUNCA CUENTA CON HERRAMIENTAS PARA SUPERAR TAL CONDICIÓN EN ARAS DE LA CONSIDERACIÓN, QUE EL DERECHO COMO UNA PROFESIÓN LIBERAL.