En muchas ocasiones el cliente requiere respuesta inmediata.
Esto me llevó a preguntarme a qué obedece esta necesidad:
- Realmente es una cuestión urgente?
- O en realidad es un tema de ansiedad?
Los chats y las redes han incrementado esta situación. En consecuencia, para quienes prestamos servicios es importante poder diferenciar el origen de la exigencia.
Lo mismo ocurre cuando el cliente escribe por whats app una catarata de mensajes, porque justo se puso a pensar en el caso y para no olvidarse lo comparte con el abogado.
Entonces ¿Se puede trabajar así?
Mi respuesta es no. Y ello requiere una comunicación clara acerca de esta circunstancia para que ello no derive en tener que dejar el caso.
La ansiedad no debe ser tratada o canalizada a través del abogado sino en terapia.
Una alternativa interesante que encontré para que el cliente pueda razonar es preguntar ¿es urgente?
Si su respuesta es si, le aclaro que los honorarios de la atención urgente no son los mismos que algo que no lo es.
Frente a este planteo el mismo cliente concluye, no es urgente.
¿Cómo manejan ustedes esta clase de situaciones? Los leo.
