Esta semana a raíz de una publicación que realicé en IG, me contactó por chat una persona que quería hacer una interconsulta.
Si bien no es común, yo no tomo interconsultas sin que el abogado que interviene en el caso, conozca esta circusntancia, con lo cual le pido al cliente que hable con su abogado de esa necesidad.
Previo a tomar contacto con el cliente hablo con el colega. ¿Por que?
1) Porque éticamente corresponde verificar que el cliente le haya explicado su necesidad,
2) Porque podría llegar a plantearse que estoy haciendo captación de cliente
3) Porque es necesario conversar con ese colega que ha tenido acceso al caso y que para actuar como lo hizo, tuvo en vista cierta información,
4) Porque en algunos casos hay que ver el expediente y el colega tiene el acceso.
El orden no es antojadizo sino que responde a mis prioridades.
Algunos clientes desisten porque no quieren hablar con sus abogados.
En cuanto a las actitudes de los colegas frente a la situación pueden ser:
1) enojarse y endilgar falta de confianza al cliente, renunciando al caso, con lo cual al conflicto que el cliente ya tiene se suma uno nuevo,
2) entender que el cliente puede tener una inquietud respecto del conflicto que atraviesa, y que cualquiera en su lugar haría lo mismo, con lo cual se aviene a la interconsulta, proporciona su colaboración, siempre con el objetivo de sumar esfuerzos para el tratamiento del caso.
La actitud de la colega fue ponerse a disposición de la interconsulta y me agradeció haberle avisado, porque me dijo que en varios casos eso no ocurre.
Creo que estas situaciones requieren de una buena autoestima y valoración personal para que el ego del abogado a cargo del caso, no obstaculice la necesidad del cliente.
Yo como abogada hago interconsultas a otros colegas y si mi cliente necesita consultar con otro profesional no tengo inconvenientes, me pongo a disposición y llegado el caso, si lo requiere, acompaño a mi cliente a escuchar la opinion, todos queremos lo mejor para el caso.
Que tengan buen fin de semana.
